Oda al pesimismo

Hace pocos días di una pequeña charla sobre mi trayectoria profesional y los proyectos que había realizado en los últimos años en el campo de la Educación Emocional, concretamente en su aplicación al campo de las Ciencias de la Salud. Como viene siendo habitual, con el fin de mejorar la docencia en cualquier centro que se precie, los alumnos respondieron algunas preguntas sobre cómo había ido la sesión según su punto de vista. Independientemente de los resultados que obtuve (que tampoco fueron malos) me sorprendieron dos comentarios en relación al pesimismo que había transmitido al hablar, pesimismo que, dicho sea de paso, ya había yo anunciado que transmitiría.

Lo siento en el alma pero no puedo ser optimista en este sentido. Desde mi punto de vista la sanidad catalana no hace más que empeorar, con el agravante de que desde un tiempo a esta parte una proporción no despreciable de profesionales sanitarios estamos cansados y hastiados y nos cuesta seguir realizando las tareas de “contención” que veníamos haciendo con los usuarios.

Sigo viendo gestores más preocupados por los resultados que por ofrecer una atención excelente; más preocupados por cubrir las horas de atención de los centros de salud que por garantizar tener a los profesionales más competentes para ello; más preocupados por el cumplimiento de los protocolos que por la salud de sus plantillas; más preocupados por hacernos creer que la culpa es nuestra y que nosotros tenemos el poder del cambio que por mirarse el ombligo y repasar sus decisiones pasadas para tomar conciencia del impacto que han tenido.

En estos tiempos convulsos podemos escoger seguir luchando o retirarnos dignamente. Después de más de 15 años de ejercicio profesional, cinco de ellos en tareas de gestión (viendo lo costoso que es mover la maquinaria burocrática) yo he optado por la retirada. En cualquier caso es mi opción personal, absolutamente criticable (como todo en esta vida), aunque desde mi punto de vista sólo faltaría que ni siquiera pudiera mostrarme pesimista.

Desde hace unos años me acompaña una frase: “Piensa globalmente, actúa localmente”. Así, creo firmemente que ejerciendo una Medicina más humana sobre un pequeñísimo núcleo de población puedo generar cambios. Como creo firmemente que criando de la mejor manera a mis tres hijos puedo contribuir a mejorar esta sociedad nuestra. Y es lo que estoy haciendo en los últimos tiempos.

Como decía aquél:

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Lástima que la mayoría de las veces nos cuesta apreciar esas grandes-pequeñas acciones.

Un abrazo, de esos que hacen vibrar…

 

 

 

 

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Acerca de eBatega

Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria Máster en Educación Emocional y Bienestar Grupo-Programa Comunicación y Salud semFYC Grupo de Trabajo "Salud Basada en Emociones" semFYC
Esta entrada fue publicada en #ProfesionalesIgnífugos, Educación emocional, Medicina de Familia, MedicosConValor, Salud y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Oda al pesimismo

  1. lluismanuelg dijo:

    Las grandes cosas estan formadas por pequeñas…

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